viernes, 24 de julio de 2015

FELICES FIESTAS PATRIAS

Un placer saludarlos una vez más, en esta oportunidad para expresarles con afecto mis mejores deseos para unas felices fiestas patrias en unión de vuestras dignas familias; agradeciéndoles como directivos de la promoción, si lo tienen a bien, sean portadores de estos mismos afectos y deseos para los demás compañeros y hermanos promocionales a quienes no pudieran llegarles este correo. Adjunto alocución de homenaje a la Patria.Un fuerte abrazo. 
JUAN GERARDO ALVA SÁNCHEZ


CXCIV ANIVERSARIO DEL PERÚ
                           Coronel PNP ® Juan G. Alva Sánchez
“No busco el campo de batalla sino cuando es preciso pasar por él para llegar al templo de la paz” 

Hace 194 años, aquella mañana del 28 de Julio de 1821, el grito libertario pronunciado en la Plaza Mayor de Lima, sonó estruendoso, único, victorioso, emocionado, limpio y sincero, puro y sagrado, y no podía ser de otra manera, casi como brotando del mismo cielo, cual palabras del Divino Creador, encarnado en la persona del Generalísimo don José de San Martín y Matorras, quien batiendo a los aires nuestro pendón bicolor exclamó con estentórea voz: "EL PERÚ ES DESDE ESTE MOMENTO LIBRE E INDEPENDIENTE POR LA VOLUNTAD GENERAL DE LOS PUEBLOS, Y POR LA JUSTICIA DE SU CAUSA QUE DIOS DEFIENDE"; "¡VIVA LA PATRIA, VIVA LA LIBERTAD, VIVA LA
INDEPENDENCIA"!,  frases que el pueblo peruano, emocionado, coreaba al unísono; abrazos, cánticos, risas, alegría y también llanto, reflejaban el lado sentimental del evento; el repiquetear de campanas y el estruendo de los cañones, completaban aquel grito libertario que no sólo remeció los Andes de América, sino que también anunciaba al mundo el final de una era caracterizada por el abuso del poder y la violación de los derechos más elementales de la persona humana. La historia nos transporta imaginariamente hacia aquellos momentos vividos y nos entrega una lección de amor a la patria que siempre debemos cultivar.

La nación peruana había nacido a la libertad, como una nueva República, la dignidad y el honor del hombre y mujer andinos habían sido recuperados, la ofensa grave, la ignominia había cesado después de casi trescientos años de dominación, dejando atrás un recuerdo infausto, una amarga experiencia que no debemos olvidar para que no vuelva a repetirse, nunca, jamás, este es el compromiso que asumimos todos los peruanos y que renovamos cada año en la fiesta jubilar de la Patria. 

Días antes, el 15 de julio de 1821, el Acta de la Independencia del Perú, había sido firmada por el Generalísimo don José de San Martín, como preámbulo de este acontecimiento histórico que seis días más tarde, el 28 de julio, se haría realidad; el mérito de su redacción corresponde al ilustre abogado, magistrado y político peruano, nacido en Arica, Manuel Pérez de Tudela y Vílchez, Prócer de la Independencia. Casi un año atrás, el 20 setiembre de 1820, San Martín ya se lo había anunciado al Virrey Joaquín de la Pezuela, en la Conferencia de Miraflores, cuando éste le pide negociar la paz: “No busco el campo de batalla sino cuando es preciso pasar por él para llegar al templo de la paz”, fue la respuesta del libertador, la cual no sólo ponía de relieve su carácter de indómito guerrero sino también sus virtudes de nobleza, de hombre de paz y hombre de bien. 

Desde aquella fecha, en sus 194 años, de vida nacional, plena de expectativas y de esperanzas, nuestra patria el Perú, y sus hijos, los ciudadanos peruanos de distintas generaciones hemos vivido y seguimos viviendo la hazaña de la Independencia tratando de afirmar y consolidar nuestra identidad e integración nacional, cada quien aportando sus singulares opiniones, conceptos, ideologías y particulares puntos de vista en aras de  que nuestra nación siga siendo grande, progresista y en permanente desarrollo, que permita el ansiado sueño de una mejor calidad de vida para todos los peruanos.

La historia de nuestra  Independencia, fue parte de un proceso libertario continental; los principales patriotas peruanos y americanos, motivados en el ejemplo independentista de los EE.UU y en los ideales de la Revolución Francesa, hicieron suya las frases de Libertad, Igualdad, Fraternidad, bajo la cual cada hombre era igual a otro y acogieron la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. La  historia nos recuerda también, que los escritos de Voltaire y Rousseau, llegaron a través de ciudadanos europeos que vivían en las colonias españolas y con los criollos que retornaban de Europa y se asentaron en América para luchar por su independencia: Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Bernardo O´Higgins Riquelme, José de San Martín, Manuel Belgrano, Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, Pablo de Olavide, Francisco de Zela, José Gabriel Condorcanqui, Mateo Pumacahua, Alvear, Monteagudo y otros tantos precursores y patriotas que se unieron a la causa de la emancipación.  

Por ello, siguiendo el ejemplo de aquellos preclaros hombres, las generaciones actuales y las venideras debemos estar preparados física, intelectual y espiritualmente para poder contribuir a la defensa y al engrandecimiento de nuestra patria, contra todo aquello que sea abuso del poder y obstáculos en su desarrollo y seguridad, haciendo nuestras aquellas frases: “Perú: Con el arma en la mano te defenderé hasta dar mi vida por ti, ya que morir por ti, seria la muerte más hermosa que un patriota como yo podría tener”, frases, de autor desconocido, que  reflejan el auténtico sentimiento de Patria. Y esto es así, pues “nadie ama a su Patria porque sea grande sino porque es suya”.

Hoy, al rendir homenaje a nuestra Patria en su 194° Aniversario Nacional, tributando el merecido y sentido homenaje a nuestros precursores y mártires de aquella epopeya, nos corresponde reafirmar nuestro compromiso de continuar la senda trazada, con el deber empeñado en defensa de la dignidad y del honor del pueblo del Perú; dignidad y honor esta vez encarnados en los legítimos derechos del soldado y del policía peruanos, del pueblo hecho Ley, derechos que se traducen en la reciprocidad a su esfuerzo y lealtad, entregándoles una remuneración justa, equitativa y digna, que haga posible sus legítimas aspiraciones para una mejor calidad de vida que bien se lo merecen, pues son ellos, soldados y policías, quienes no dudan en entregar sus vidas si fuera preciso, cuando se trata de mantener incólume la independencia, soberanía y prestigio de nuestra Patria.
Nuestro primer mandatario tal vez debiera reflexionar sobre la importancia y el valor de hombres
y mujeres que conforman nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional, en actividad o en retiro, y así, tal como lo expresara el presidente Obama, respecto a los soldados de su patria, entienda y comprenda  el por qué se explica y justifica la demanda de una mejor calidad de vida para ellos; frases que tomamos y la adaptamos a nuestra realidad por considerarlas pertinentes en esta fecha:  

ES GRACIAS A LOS SOLDADOS Y A LOS POLICIAS, QUE PODEMOS TENER LA RELIGIÓN QUE dESEaMOS.
ES GRACIAS A LOS SOLDADOS Y A LA pOLICIA, QUE TENEMOS LIBERTAD DE PRENSA.
ES GRACIAS A LOS SOLDADOS Y A LA POLICIA, QUE PODEMOS HABLAR EN PúBLICO.
ES GRACIAS A LOS SOLDADOS Y A LA POLICIA, QUE EXISTE LIBERTAD DE ENSEÑANZA.
ES GRACIAS A LOS SOLDADOS Y A LA POLICIA, que existe EL DERECHO A UN JUICIO JUSTO.
ES GRACIAS A LOS SOLDADOS Y A LA POLICIA, QUE PODEMOS VOTAR Y ELEGIR LIBREMENTE A NUESTROS GOBERNANTES.
ES GRACIAS A LOS SOLDADOS Y A LA POLICIA, QUE PODEMOS VIVIR EN PAZ SIN LA AMENAZA TERRORISTA.

Si todos coincidimos en ello, ¿Porqué maltratar entonces a quienes la nación les debe mucho y el Estado les otorga tan poco?. El señor Presidente de la República, antes de que termine su mandato, tiene la oportunidad de reivindicar su palabra y compromiso de honor empeñado ante sus compañeros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, la Patria así se lo demanda y de seguro se lo agradecerá.
El esfuerzo, dedicación y lucha emprendida por las entidades y asociaciones afines que agrupan a la familia militar policial: ANAPPOMIL-“Grupo Coraje”, FENAPOL, ALIANZA POR LA REIVINDICACIÓN DE LOS DERECHOS DE LA FUERZA ARMADA Y POLICIA NACIONAL, ADOGEN PNP, entre otras no menos importantes y, de los miembros que las integran, merece nuestro reconocimiento, respeto, consideración y apoyo en todo sentido, desde cualquier  lugar, situación o trinchera en que nos encontremos, pues la causa que defienden lleva implícita la razón de ser de nuestro Perú, de su existencia basada en el desarrollo y en su seguridad integral.
En tal sentido y con ocasión de nuestro CXCIV aniversario patrio, en mi condición de Vicepresidente de la Asociación de Oficiales de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú (ADOFAIP), bastión de los hombres que sirvieron y sirven a la Patria en la sagrada misión encomendada, con permiso de su Presidente y venia del Consejo Directivo, hago llegar mi más cálido, afectuoso y fraternal saludo a todos los peruanos en general y a nuestros asociados en particular, hombres y mujeres quienes representan el orgullo y prestigio de nuestro pueblo, deseándoles un Feliz Aniversario Patrio.

                                              

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